El siglo de vida que cumplió don Miguel Guajardo en Las Compañías

Llegó a la población Ascuí de Las Compañías a principios de la década de 1950 donde consolidó con su esposa fallecida, María Mafalda, una familia  con 11  hijas (os), quienes quisieron destacar su historia de esfuerzo.

En el cumpleaños número 100  don Miguel Guajardo se veía una persona feliz. Estuvo rodeado de todos sus hijos, nietos bisnietos y tataranietos.  Los mismos que quisieron destacar su historia marcada por el esfuerzo. De hecho, en la entrevista con periodicolacompania.cl fueron  sus propias hijas quienes le hacían preguntas.

Don Miguel nació en la localidad de Diaguitas, Valle de Elqui,  pero en la década del ’50 terminó anclando en Las Compañías junto a su madre y dos hermanos. Tuvo un  matrimonio de 72 años junto a su esposa María  Mafalda Valencia (fallecida) con 11 hijas (os). La conocí a los 26 años en  La Pampa, estaba sacando leche, luego que trabajaba en una parcela y ella iba a buscar la leche y un día le cerré el ojo y le di un peñizcón y ahí nos fuimos enrolando hasta que llegamos a conversar”.

Pololearon un tiempo y luego decidieron casarse viviendo en La Pampa. “La primera vivienda que tuvimos fue en el paradero 2, después nos venimos a vivir a La Compañía baja y luego nos fuimos a vivir a Juan Soldado a un criadero y posteriormente llegamos a esta casa”, precisó.

En este espacio su madre le cedió un terreno y terminaron por quedarse definitivamente. “Cuando llegamos había  un solo  peladero, puros potreros, una casa por aquí y otra por allá y nos instalamos nosotros con mi madre”, rememoró.

 Con el tiempo el inmueble fue levantado con el apoyo de sus compañeros de trabajo  Ramón Torres, el maestro Adaro y el ‘gato’ Díaz, además de su yerno Arnoldo.

Se declara creyente de la virgen de Andacollo donde integró un baile religioso y en lo deportivo es fanático de la Universidad de Chile.

  Reconoce que  ha vivido tiempos buenos  y malos, sobre todo en el ámbito laboral, “quedé sin trabajo, pero con la ‘negra’ lo padecimos hasta que salimos adelante y ahí quedamos con todo esto”,  expresa.

RUTA DEL TRABAJO

Su vida estuvo ligada al trabajo. De hecho, confiesa que comenzó a los 12 años. “Cegábamos pasto y le dábamos comida a los animales”, precisó.  Esta labor en diferentes parcelas lo llevó  a vivir en diversas partes, “en cada lugar había una casa  donde vivíamos”.

Sin embargo, uno de las labores que lo terminó marcando fue como chofer en la dirección de Vialidad donde ingresó en 1966, me convencí que tenía que buscar una pega firme y ahí entré a trabajar en Vialidad, duré  42 años y  me desempeñé como chofer de camión y camioneta, fui a tantas partes, incluso, hasta San Juan Argentina, trabajaba en caminos”, profundiza.

Esta experiencia laboral no fue fácil luego que sufrió un accidente en dos oportunidades, “en Paihuano iba regando, cedió el terreno y me fui con camión y todo, me di vuelta, menos mal que me alcancé a ‘agarrar’ del volante y no me golpee. También ocurrió en una vuelta de Tongoy y estuve a punto de matarme, pero como el diablo lo proteje (risas)”, manifiesta.

Su memoria es privilegiada. Durante la entrevista se acordó de cada una de sus hijas e hijos. Partió por María Cristina, Emilia Lourdes, Miguelina del Rosario, Maritza, Teresa, Julia, Carolina, Claudia,  Claudio, Miguel y Janita quien nació en el mismo hogar siendo atendida por la partera, Pascuala. “La fui a buscar a su casa y la atendió”, destacó. Actualmente tiene más de 20 nietos, bisnietos y 6 tataranietos.

RODEADO DE CARIÑO

A principios de mayo de 2026 celebró sus 100 años en una reunión familiar, “fue muy lindo, estuvo toda mi familia, mis nietos, todos, pasamos una tarde muy bonita (…) Todos los regalos que me hicieron fueron muy bonitos, los agradezco en el alma. Incluso, lo saludaron de  un centro de salud de Las Compañías y le cantaron el cumpleaños feliz.

Afirma que su día trascurre sentado en su hogar y en ocasiones sale a caminar al barrio con su nieta Valesca, hija de Julia y Tito. “Yo me encuentro feliz porque toda su familia me viene a ver, no me han abandonado, todas (os)  están aquí conmigo”, recalca.

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